![]() |
| Gentileza: El Destape |
La planta de Granja Tres Arroyos ubicada en Capitán Sarmiento atraviesa una profunda crisis, marcada por la paralización de la actividad productiva, salarios adeudados y el envío de telegramas de despido a trabajadores. La situación también genera un fuerte impacto en la economía de esa localidad bonaerense, donde la empresa representa una de las principales fuentes laborales.
La situación fue abordada en una entrevista realizada por José María Lacánfora, para el programa “El Magazine de la Tarde”, que se emite de lunes a viernes desde las 18:30 por FM Eclipse 104.3, quien dialogó telefónicamente con Patricio Medina, delegado de los trabajadores de la planta.
Medina explicó que los empleados mantienen una vigilia frente a la planta desde el lunes, a la espera de respuestas sobre el futuro laboral y la situación de la empresa.
“Estamos con la familia acá, a la espera de alguna respuesta. Estamos en una vigilia ya desde el lunes”, relató el delegado.
Según explicó, la crisis comenzó a profundizarse durante 2024, cuando los trabajadores comenzaron a percibir sus salarios de manera fraccionada y con importantes retrasos. Actualmente, aseguró, existe una deuda de varios meses de salarios, además de aguinaldos y premios anuales.
“Nos dividían el sueldo en diez veces y hoy nos encontramos con que de un día para otro nos dejaron de pagar. Tenemos una deuda de más de tres meses de sueldo trabajado, aguinaldo y premios anuales”, sostuvo Medina.
Vigilia, inventario y temor por un posible vaciamiento
En los últimos días, los trabajadores realizaron distintas acciones para visibilizar el conflicto. Primero hubo un corte de ruta y posteriormente una concentración frente a la Municipalidad de Capitán Sarmiento, hasta que finalmente decidieron instalarse en vigilia en el acceso a la planta.
Medina también señaló que algunas mercaderías y maquinarias habían sido retiradas anteriormente y manifestó que los trabajadores interpretaron que existía una intención de avanzar con el vaciamiento de las instalaciones.
Tras la intervención del Ministerio de Trabajo, se realizó un inventario de los bienes existentes en la planta, quedando impedido el retiro de elementos mientras continúa el conflicto.
Mientras tanto, la comunidad de Capitán Sarmiento comenzó a colaborar con los trabajadores mediante la entrega de alimentos y otros productos. En la entrada de la planta se organizan ollas populares para quienes permanecen allí.
Una empresa clave para Capitán Sarmiento
La situación excede ampliamente a los trabajadores de la planta. Según explicó Medina, la actividad de Granja Tres Arroyos tiene una incidencia directa sobre buena parte de la economía local.
“Indirectamente afecta a todo, porque el comerciante, el vecino, el amigo, todos acá dependen, la gran mayoría, de esta planta”, explicó.
El delegado recordó que en otros momentos la planta llegó a contar con más de 1.300 trabajadores. Actualmente, la paralización genera un impacto visible en los comercios y en el movimiento cotidiano de la localidad.
“El pueblo hoy en día ya lo está sintiendo. No se ven en los negocios, en ningún lado, en las calles está todo muy quieto”, describió.
Para los trabajadores, la prioridad continúa siendo recuperar la fuente laboral. “Lo único que queremos nosotros es trabajar, seguir con nuestra fuente de trabajo”, afirmó Medina.
Salarios atrasados y una deuda que crece
El delegado también explicó que los trabajadores hicieron distintos esfuerzos para sostener la actividad de la empresa durante los últimos meses, incluso aceptando condiciones salariales desfavorables ante la promesa de que la situación se normalizaría.
Sin embargo, según su relato, los pagos continuaron demorándose hasta llegar a una situación límite.
Medina indicó que, dependiendo de la situación particular de cada trabajador, la deuda acumulada podría representar entre cuatro y cinco millones de pesos por persona. En su propio caso, señaló que el último pago recibido correspondió al mes de junio y fue de apenas 70.000 o 90.000 pesos.
Preocupación por el futuro de los trabajadores
Uno de los aspectos que más preocupa es la situación de los trabajadores de mayor edad, muchos de ellos con décadas dentro de la empresa y con pocas posibilidades de reinsertarse rápidamente en el mercado laboral.
Medina destacó que existe una gran cantidad de empleados de entre 40 y 50 años que se encuentran ahora frente a un escenario de incertidumbre.
“¿A dónde va a ir eso? No hay nada”, expresó al referirse a las posibilidades laborales que tendrían los trabajadores ante un cierre definitivo de la planta.
La situación también afecta emocionalmente a las familias. El delegado contó el caso de un trabajador que está próximo a cumplir 20 años en la empresa y que le manifestó que no tenía dinero para comprarle a su hija lo que necesitaba.
“Uno no solamente comparte horas de trabajo. Comparte muchas cosas, un asado, se va a jugar a la pelota, reuniones familiares. Uno se siente muy familiarizado con toda la gente”, relató Medina.
Ante este escenario, trabajadores y representantes gremiales comenzaron a gestionar también espacios de acompañamiento vinculados a la salud mental, debido al fuerte impacto que la crisis está provocando entre los empleados y sus familias.
Continúa la espera por respuestas
Mientras se desarrolla el conflicto, representantes de los trabajadores participan de reuniones y audiencias en La Plata para intentar encontrar una salida a la situación.
Los trabajadores permanecen en vigilia frente a la planta y aguardan definiciones sobre el futuro de la empresa y de los puestos laborales.
En ese contexto, Medina destacó especialmente el acompañamiento recibido por parte de la comunidad de Capitán Sarmiento y solicitó colaboración para las familias que atraviesan este momento.
Se habilitó como punto de recepción de donaciones la sede de la delegación de STIA (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación), ubicada en Vicente López y Planes e Italia, donde se reciben alimentos, leche, pañales y otros productos de primera necesidad, de lunes a sábado, de 9 a 16 horas.
Para quienes deseen colaborar, también se informó el número 2478 517779.
La situación permanece abierta y los trabajadores esperan que las gestiones realizadas permitan encontrar una alternativa que garantice la continuidad de la actividad y, fundamentalmente, la preservación de los puestos de trabajo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario